Continuando con su gira por Europa, Simple Plan actuó ayer en la sala Razzmatazz, en Barcelona. Con un aforo de apenas 2000 personas “el Razz” es un pequeño salón de conciertos en el que los fans, aglutinados en las primeras filas y haciendo caso omiso del agobio y del calor, pudieron sentirse cerca de la banda en todo momento. Y es que, a pesar de que se trataba de una audiencia pequeña (no por falta de fans, sino de espacio) el grupo lo dio todo en el escenario, proporcionando a los asistentes una experiencia que muchos considerarán inolvidable.
La noche ya auguraba el éxito cuando salieron al escenario We The Kings, teloneros de Simple Plan durante la gira. La audiencia saltó, bailó y coreó todas sus canciones. Aunque muchos de ellos ya conocían a la banda cabe destacar que We The Kings supieron ganarse al público como pocos teloneros hacen.
Y, si con We The Kings los ánimos del público ya estuvieron alterados, la locura envolvió a los asistentes cuando apareció en escenario Simple Plan, tocando uno de sus más grandes éxitos: “Shut Up”. De nuevo, la sala retumbó con los saltos y gritos del público, panorama que se prolongó durante toda la actuación.
Muchas veces el protagonismo de un concierto se lo lleva únicamente el último disco, pero Simple Plan demostró que para ellos todas sus canciones son importantes y volvió a sus orígenes interpretando clásicos como “I’d Do Anything”, “Worst Day Ever”, “Addicted” y “I’m Just A Kid”. Fueron canciones "compuestas hace diez años" y dedicadas, como dijo Pierre Bouvier, cantante de Simple Plan, “a los fans de la vieja escuela”. Tampoco olvidaron los éxitos de su segundo y tercer disco: por un lado, “Welcome To My Life”, “Thank You”, “Jump” y el mismo “Shut Up” con que abrieron el concierto y, por otro lado, “When I’m Gone” y “Love Is A Lie”.
En cuanto al último disco, “Get Your Heart On!”, interpretaron un amplio repertorio. Los móviles brillaron como estrellas al sonar “Astronaut” y Pierre invitó al público a ir a la playa, donde, según dijo, le gusta ir desnudo, antes de cantar “Summer Paradise”. En “Jet Lag” retaron a los asistentes a cantar la parte de Natasha Bedingfield, lo cual hicieron con entusiasmo, demostrando que conocían a la perfección la letra de la canción. Además, el público hizo acopio de energía para saltar a más no poder en “Loser Of The Year” y “You Suck At Love” aunque se emocionó con “This Song Saved My Life”, canción dedicada a todos aquellos fans para los que la música de Simple Plan ha significado tanto.
Por último, Pierre, acompañado únicamente de su guitarra, hizo una interpretación acústica de “Crazy” y de “Perfect”. Especialmente emotiva fue esta última canción, con la que se cerró el concierto. Pierre cantaba solo, con las luces apagadas, hasta que en uno de los estribillos se encendieron los focos y el resto de la banda se unió a él. Voz, guitarras, bajo y batería. Todos unidos en una canción con la que el público, chicos y chicas adolescentes en su mayoría, se identificaban y cantaban, uniéndose a Simple Plan, con la esperanza de que alguien les escuchara y entendiera.
Sin embargo, el concierto no fue extraordinario únicamente por las canciones interpretadas, en las que la banda demostró su capacidad y soltura. También destacó el comportamiento de los miembros del grupo entre canción y canción. Nada más empezar el concierto Pierre se lanzó a los brazos del público, para deleite de las chicas que se encontraban cerca. También lo hizo David Desrosiers, bajista de Simple Plan, el cual por poco tuvo que ser rescatado por los vigilantes de seguridad. Cuando consiguió salir de entre los brazos del público dijo: “Me han tocado en todas las partes de mi cuerpo” y, además… había perdido una zapatilla por el camino. El público también vitoreó al batería de la banda, Chuck Corneau, cuando apareció vistiendo una camiseta del Barça con el nombre de Messi. Además, todos los miembros del grupo agradecieron al público los cientos de pancartas de “Simple Plan saved my life” y les pidieron que las alzaran en alto para hacerse una foto con ellas de fondo.
No obstante, aunque la mayoría de de los asistentes disfrutaron del espectáculo, hubo unos pocos incidentes durante la actuación. Los empujones del público prácticamente no cesaron en todo el rato y algunas de las chicas más pequeñas tuvieron que salirse de las primeras filas, incapaces de resistir más tiempo entre la marabunta de un público emocionado pero demasiado agresivo. Además, no solo se perdió la zapatilla de David (que, por cierto, reapareció poco después en manos de una fan que se la devolvió al bajista). Antes de empezar el concierto Pierre pidió que le devolvieran un aparato que había perdido y, como éste no aparecía, tuvo que prometer que llevaría al backstage a quien lo encontrara. En unos segundos tuvo el aparato de nuevo en sus manos. Si el fan que lo devolvió fue o no fue llevado al backstage no lo sabemos.
Os voy a dejar con unos videos caseros hechos por una amiga durante el concierto. La calidad no es muy buena pero se puede ver perfectamente a los miembros de Simple Plan, no sólo cantando y tocando canciones, sino también acercándose y hablando con el público, moviéndose y saltando por todo el escenario. En definitiva, unos videos que demuestran que el grupo canadiense dio lo mejor de sí mismo durante las dos horas de concierto.
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