martes, 18 de diciembre de 2012

Nueva sesión de “Cinefórum Cineculpable” el lunes 17 de diciembre.

"Gólgota" se gana los aplausos del público en el cinefórum de Vila-real

La proyección de la obra contó con la presencia de su director, Román Rubert.
Román Rubert, director de "Gólgota",
atiende a las preguntas del público.

El Espai Jove de Vila-real acogió esta semana, como cada último lunes de mes, el “Cinefórum Cineculpable”, una actividad que hace las delicias de los aficionados al séptimo arte en el municipio de la Plana Baixa. El momento más esperado de la tarde fue la proyección del mediometraje “Gólgota” (2008), dirigida por el vila-realense Román Rubert, quien estuvo presente durante el cinefórum y participó en el debate posterior.

Un mediometraje es una especie insólita dentro de las producciones audiovisuales. Demasiado breve para proyectarse en los cines, demasiado extenso para participar en un festival de cortos. A pesar de ello, “Gólgota” se ha abierto paso en diversos certámenes internacionales. La obra de Román Rubert, autor también de dos cortometrajes (“Pantocrátor” en 2006 y “Preadolescencia” en 2012), destaca por la unión de todos sus elementos, calculados hasta el más mínimo detalle para crear una historia que, más que narrarla, se susurra ante el oído del espectador, en el cual queda la tarea de interpretarla.

“No me hace falta buscarle una excusa”, opinó un espectador. “Me parece interesante simplemente verlo. No tengo que buscarle explicaciones”. Rubert admitió que si “Gólgota” te hacía pasar veintincinco minutos entretenido había cumplido su cometido. Sin embargo, explicó que en la obra todo estaba planificado. “Todo elemento cumple una función”, añadió.

Los recursos expresivos son abundantes en el mediometraje. Lo más característico de "Gólgota" es su insólito uso de la música. "La narración fluye a partir de la música", justificó el director. Los espectadores lo calificaron como un retrato onírico. La atmósfera de ensueño rodea toda la proyección. También abundan los giros narrativos que precisan de la constante atención del espectador, al que deja atónito y expectante. Otro atractivo del mediometraje es la inesperada aparición de Jack Taylor, reconocido actor estadounidense. "Se me ofreció la oportunidad de rodar con Jack Taylor y no pude dejarla pasar", reconoció Rubert.

Los espectadores también se interesaron por el proceso de rodaje del film, que tuvo lugar en los alrededores de Teruel. “Fueron cinco días de rodaje pero la planificación, el tiempo que tardas desde que empiezas a pensar en una idea hasta que grabas la película es muy largo. Tardé seis meses”, explicó Rubert. 

Además de “Gólgota”, en esta sesión del “Cinefórum Cineculpable” se proyectaron cinco cortometrajes. Destacaron los temas dramáticos, como la pérdida de la identidad, las presiones económicas y los problemas sociales más polémicos. También hubo espacio para la comedia, una chispa de humor que iluminara los momentos más difíciles.

Los otros cortometrajes proyectados:
- "Berlín" de David García y Estíbaliz Veiga.
- "Cine social" de David Galán.
- "The story of David Leonard Sutton" de Alfonso Díaz.
- "Cuestión de huevos" de Arturo Morales.
- "Take off" de Jim Box.
Fuente: Espai Jove

Conferencia de Pablo Sendra en la Universitat Jaume I

P. Sendra: “No somos censores de la información. Somos gestores”

El Responsable de Comunicación explicó cómo se tratan las informaciones sensibles en el Hospital General de Castellón.

“¿Todo es válido para conseguir una noticia?” “¿Sólo hay que cumplir con la ley si nos denuncian?” “¿Qué necesitamos saber de verdad para elaborar una información?” Pablo Sendra, Responsable de Comunicación del Departamento de Salud de Castellón, hizo estas preguntas a los estudiantes de la Universidad Jaume I. En la conferencia celebrada el viernes 30 de noviembre Sendra explicó a los alumnos en qué consistía su trabajo: “No somos censores de la información. Somos gestores”.

Sendra, licenciado en Ciencias de la Comunicación, hace seis años que ejerce como Responsable de Comunicación del Departamento de Salud de Castellón. Antes ya se había dedicado al periodismo como redactor de El Mundo, Canal 9 y corresponsal en Castellón de la Agencia EFE. Pero él mismo dice que, aunque el periodismo sanitario llegó a él de casualidad, su interés por la salud “viene de lejos”.

Diariamente el Responsable de Comunicación se topa con casos realmente duros que ponen a prueba la ética periodísica. Un hospital es la sede de muchas historias dramáticas y los periodistas no deben olvidar que detrás de estos sucesos hay personas. Por eso, Sendra ejerce de intermediario entre los pacientes y los medios. “Si un periodista quiere entrevistar a un paciente aparezco yo y le pido permiso”, explicó, “el periodista puede coaccionar al paciente. Por lo tanto, ¿es una autorización libre?”

Cuando un paciente no quiere ser entrevistado Sendra informa al medio y al personal de la planta. “Hay periodistas que se cuelan e intentan grabar sin permiso”. El conferenciante defendió vehementemente que había que respetar y entender a los pacientes. “No quieren hablar. Están destrozados”, añadió.

Un buen trabajo periodístico se basa en la compaginación de dos derechos constitucionales: a la información y a la intimidad. Aunque la sociedad tenga derecho a estar informada, Sendra sostiene: “El límite es la otra persona”. Según la ley, el paciente tiene derecho a la confidencialidad de los datos sobre su salud y para acceder a ellos se necesitará su autorización.