miércoles, 13 de febrero de 2013

Yo te quiero con valentines o sin ellos

Fotografía de Elliott Erwitt


“Hola, cariño. Feliz San Valentín”. Entró con un ramo de rosas y le sonrió. No era un día especial. Ni siquiera era una fecha importante para ellos. A algún listillo se le había ocurrido la idea de utilizar el 14 de febrero para vender postales y bombones. ¿Y qué?

San Valentín es un día estúpido y comercial, hipócrita incluso porque ¿de verdad se necesita poner una fecha para demostrar que quieres a tu pareja? El amor hay que practicarlo cada día. Cierto. Porque no tiene que venir nadie a recordarte que le regales un “te quiero”. Cierto también. Pero si tanto amas a una persona cualquier excusa es buena para tener un detalle con él o ella. No se trata de comprar ositos de peluche o de comer tarta en forma de corazón. Tampoco sirve para nada aprovechar el día para decir cuatro palabras bonitas que a la mañana siguiente se olvidan. Si va a ser así estoy de acuerdo: San Valentín es pura basura.

Pero el amor no tiene nada que ver con eso. El amor, como San Valentín, rebosa de estupideces y locuras. Dile “te quiero” el 14 de febrero, “te amo” el 15 y “eres lo mejor de mi vida” el 16. Porque esa persona especial merece tus besos incluso en un día tan tonto como San Valentín.

martes, 18 de diciembre de 2012

Nueva sesión de “Cinefórum Cineculpable” el lunes 17 de diciembre.

"Gólgota" se gana los aplausos del público en el cinefórum de Vila-real

La proyección de la obra contó con la presencia de su director, Román Rubert.
Román Rubert, director de "Gólgota",
atiende a las preguntas del público.

El Espai Jove de Vila-real acogió esta semana, como cada último lunes de mes, el “Cinefórum Cineculpable”, una actividad que hace las delicias de los aficionados al séptimo arte en el municipio de la Plana Baixa. El momento más esperado de la tarde fue la proyección del mediometraje “Gólgota” (2008), dirigida por el vila-realense Román Rubert, quien estuvo presente durante el cinefórum y participó en el debate posterior.

Un mediometraje es una especie insólita dentro de las producciones audiovisuales. Demasiado breve para proyectarse en los cines, demasiado extenso para participar en un festival de cortos. A pesar de ello, “Gólgota” se ha abierto paso en diversos certámenes internacionales. La obra de Román Rubert, autor también de dos cortometrajes (“Pantocrátor” en 2006 y “Preadolescencia” en 2012), destaca por la unión de todos sus elementos, calculados hasta el más mínimo detalle para crear una historia que, más que narrarla, se susurra ante el oído del espectador, en el cual queda la tarea de interpretarla.

“No me hace falta buscarle una excusa”, opinó un espectador. “Me parece interesante simplemente verlo. No tengo que buscarle explicaciones”. Rubert admitió que si “Gólgota” te hacía pasar veintincinco minutos entretenido había cumplido su cometido. Sin embargo, explicó que en la obra todo estaba planificado. “Todo elemento cumple una función”, añadió.

Los recursos expresivos son abundantes en el mediometraje. Lo más característico de "Gólgota" es su insólito uso de la música. "La narración fluye a partir de la música", justificó el director. Los espectadores lo calificaron como un retrato onírico. La atmósfera de ensueño rodea toda la proyección. También abundan los giros narrativos que precisan de la constante atención del espectador, al que deja atónito y expectante. Otro atractivo del mediometraje es la inesperada aparición de Jack Taylor, reconocido actor estadounidense. "Se me ofreció la oportunidad de rodar con Jack Taylor y no pude dejarla pasar", reconoció Rubert.

Los espectadores también se interesaron por el proceso de rodaje del film, que tuvo lugar en los alrededores de Teruel. “Fueron cinco días de rodaje pero la planificación, el tiempo que tardas desde que empiezas a pensar en una idea hasta que grabas la película es muy largo. Tardé seis meses”, explicó Rubert. 

Además de “Gólgota”, en esta sesión del “Cinefórum Cineculpable” se proyectaron cinco cortometrajes. Destacaron los temas dramáticos, como la pérdida de la identidad, las presiones económicas y los problemas sociales más polémicos. También hubo espacio para la comedia, una chispa de humor que iluminara los momentos más difíciles.

Los otros cortometrajes proyectados:
- "Berlín" de David García y Estíbaliz Veiga.
- "Cine social" de David Galán.
- "The story of David Leonard Sutton" de Alfonso Díaz.
- "Cuestión de huevos" de Arturo Morales.
- "Take off" de Jim Box.
Fuente: Espai Jove

Conferencia de Pablo Sendra en la Universitat Jaume I

P. Sendra: “No somos censores de la información. Somos gestores”

El Responsable de Comunicación explicó cómo se tratan las informaciones sensibles en el Hospital General de Castellón.

“¿Todo es válido para conseguir una noticia?” “¿Sólo hay que cumplir con la ley si nos denuncian?” “¿Qué necesitamos saber de verdad para elaborar una información?” Pablo Sendra, Responsable de Comunicación del Departamento de Salud de Castellón, hizo estas preguntas a los estudiantes de la Universidad Jaume I. En la conferencia celebrada el viernes 30 de noviembre Sendra explicó a los alumnos en qué consistía su trabajo: “No somos censores de la información. Somos gestores”.

Sendra, licenciado en Ciencias de la Comunicación, hace seis años que ejerce como Responsable de Comunicación del Departamento de Salud de Castellón. Antes ya se había dedicado al periodismo como redactor de El Mundo, Canal 9 y corresponsal en Castellón de la Agencia EFE. Pero él mismo dice que, aunque el periodismo sanitario llegó a él de casualidad, su interés por la salud “viene de lejos”.

Diariamente el Responsable de Comunicación se topa con casos realmente duros que ponen a prueba la ética periodísica. Un hospital es la sede de muchas historias dramáticas y los periodistas no deben olvidar que detrás de estos sucesos hay personas. Por eso, Sendra ejerce de intermediario entre los pacientes y los medios. “Si un periodista quiere entrevistar a un paciente aparezco yo y le pido permiso”, explicó, “el periodista puede coaccionar al paciente. Por lo tanto, ¿es una autorización libre?”

Cuando un paciente no quiere ser entrevistado Sendra informa al medio y al personal de la planta. “Hay periodistas que se cuelan e intentan grabar sin permiso”. El conferenciante defendió vehementemente que había que respetar y entender a los pacientes. “No quieren hablar. Están destrozados”, añadió.

Un buen trabajo periodístico se basa en la compaginación de dos derechos constitucionales: a la información y a la intimidad. Aunque la sociedad tenga derecho a estar informada, Sendra sostiene: “El límite es la otra persona”. Según la ley, el paciente tiene derecho a la confidencialidad de los datos sobre su salud y para acceder a ellos se necesitará su autorización.

miércoles, 27 de junio de 2012

Los caminos de rosas no existen

Éramos felices cuando éramos pequeños. Jugábamos, llenándonos de barro e hiriéndonos las rodillas. Pero no importaba porque las heridas se curaban con un "cura sana, cura sana, si no se cura hoy se curará mañana" y un poco de agua oxigenada. No podemos negar que se trataba de una vida bastante fácil.

Luego crecimos.

Crecemos y descubrimos un mundo totalmente nuevo. De repente, nos encontramos metidos hasta el cuello en un mundo donde las emociones, los sentimientos, las relaciones nos atacan indiscriminadamente. No sabemos por dónde llegará el próximo golpe, sólo sabemos que dejará un rastro que jamás desaparecerá. Cicatrices. Todas esas personas que conocemos y con las que compartimos una pequeña parte de nuestra existencia dejan una marca en nuestro, por entonces, pequeño y frágil corazón.

Y entonces ocurre. Nos enamoramos. Conocemos a alguien, una persona, que se siente tan pequeña y perdida como nosotros. Pero nosotros nunca la veremos así, porque para los enamorados la otra persona es  cualquier cosa menos insignificante. Por el contrario, durante un tiempo esa persona se convertirá en lo más importante de nuestro antes frenético mundo, se convertirá en nuestro todo. Todas las emociones, todos esos sentimientos que antes nos atacaban sin piedad y desde cualquier ángulo posible, convergirán en un mismo punto: en él, en ella. Volvemos a ese mundo infantil donde todo se ve de color de rosa y las heridas se curan con una canción, con su voz. Se está tan bien en esos momentos... ¿Quién no ha deseado quedarse en ese mundo no sólo hasta mañana sino para toda la eternidad?

Algunas personas tienen suerte o, mejor dicho, agallas. Porque en la vida ocurren cosas horribles y hay que tener la suficiente fuerza y valentía para superarlas. De verdad en el mundo hay gente extraordinaria, capaz de prever los problemas o de eliminarlos antes de que causen un daño irreparable. Y luego también estamos aquellos que incluso con un camino de rosas a nuestros pies encontramos una piedra con la que tropezarnos. Porque no os engañéis, hasta en el camino más precioso hay piedras, hoyos y troncos enteros que obstruirán vuestro paso. Es aterrador darte cuenta de la cantidad de obstáculos que se esconden bajo los pétalos de rosa, pero es necesario para no caer en ellos.

Tenedlo en cuenta: el camino no es fácil, las canciones no curan heridas y, por supuesto, la vida no es de color de rosa. Porque la vida es mejor, es multicolor. Y los momentos oscuros hacen que brillen más los amarillos, los naranjas y, por supuesto, los rosas.

Sed valientes para sobreponeros a los momentos difíciles. Sed aún más valientes para disfrutar de los buenos momentos y nunca, nunca los dejéis escapar sin haberlos disfrutado plenamente.

domingo, 25 de marzo de 2012

Pasión

Últimamente en la universidad no dejan de tratar de concienciarnos sobre lo difícil que será nuestro futuro. El país está en crisis, el periodismo está en crisis… será difícil que os contraten y  tendréis que escribir en vuestro tiempo libre porque nadie os va a pagar por ello. Desgraciadamente para mí, de todo lo que me dicen la única frase que entra en mi cabeza es “el periodismo es una vocación”. Todos nos dicen lo crudo que pinta nuestro futuro pero a mí me da la impresión de que cuanto más nos lo repiten más ganas tenemos de ser periodistas. En mi caso, al menos, me han hecho darme cuenta de lo mucho que deseo dedicarme a esta profesión.

Sin embargo, eso no evita que sienta miedo al pensar en mi futuro. ¿Y si no soy lo suficientemente buena? Soy consciente de que hay gente muy buena por el mundo, mucho mejor que yo, y que la competencia actualmente es brutal. ¿Qué pasa si a nadie le gusta lo que yo puedo ofrecer? ¿Y si, por muchas ganas que tenga, no llego al nivel exigido? He de admitir que a menudo me asaltan las dudas. En esos momentos me doy cuenta de que estoy completamente atrapada. No me queda otra que seguir. ¿Por qué? Porque en esta vida no me imagino haciendo otra cosa que no sea periodismo. Con todas sus letras, con sus pros y con sus contras.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Concierto de Simple Plan. Barcelona, 13 de Marzo, 2012

Continuando con su gira por Europa, Simple Plan actuó ayer en la sala Razzmatazz, en Barcelona. Con un aforo de apenas 2000 personas “el Razz” es un pequeño salón de conciertos en el que los fans, aglutinados en las primeras filas y haciendo caso omiso del agobio y del calor, pudieron sentirse cerca de la banda en todo momento. Y es que, a pesar de que se trataba de una audiencia pequeña (no por falta de fans, sino de espacio) el grupo lo dio todo en el escenario, proporcionando a los asistentes una experiencia que muchos considerarán inolvidable.

La noche ya auguraba el éxito cuando salieron al escenario We The Kings, teloneros de Simple Plan durante la gira. La audiencia saltó, bailó y coreó todas sus canciones. Aunque muchos de ellos ya conocían a la banda cabe destacar que We The Kings supieron ganarse al público como pocos teloneros hacen.

Y, si con We The Kings los ánimos del público ya estuvieron alterados, la locura envolvió a los asistentes cuando apareció en escenario Simple Plan, tocando uno de sus más grandes éxitos: “Shut Up”. De nuevo, la sala retumbó con los saltos y gritos del público, panorama que se prolongó durante toda la actuación.

Muchas veces el protagonismo de un concierto se lo lleva únicamente el último disco, pero Simple Plan demostró que para ellos todas sus canciones son importantes y volvió a sus orígenes interpretando clásicos como “I’d Do Anything”, “Worst Day Ever”, “Addicted” y “I’m Just A Kid”. Fueron canciones "compuestas hace diez años" y dedicadas, como dijo Pierre Bouvier, cantante de Simple Plan, “a los fans de la vieja escuela”. Tampoco olvidaron los éxitos de su segundo y tercer disco: por un lado, “Welcome To My Life”, “Thank You”, “Jump” y el mismo “Shut Up” con que abrieron el concierto y, por otro lado, “When I’m Gone” y “Love Is A Lie”.

En cuanto al último disco, “Get Your Heart On!”, interpretaron un amplio repertorio. Los móviles brillaron como estrellas al sonar “Astronaut” y Pierre invitó al público a ir a la playa, donde, según dijo, le gusta ir desnudo, antes de cantar “Summer Paradise”. En “Jet Lag” retaron a los asistentes a cantar la parte de Natasha Bedingfield, lo cual hicieron con entusiasmo, demostrando que conocían a la perfección la letra de la canción. Además, el público hizo acopio de energía para saltar a más no poder en “Loser Of The Year” y “You Suck At Love” aunque se emocionó con “This Song Saved My Life”, canción dedicada a todos aquellos fans para los que la música de Simple Plan ha significado tanto.

Por último, Pierre, acompañado únicamente de su guitarra, hizo una interpretación acústica de “Crazy” y de “Perfect”. Especialmente emotiva fue esta última canción, con la que se cerró el concierto. Pierre cantaba solo, con las luces apagadas, hasta que en uno de los estribillos se encendieron los focos y el resto de la banda se unió a él. Voz, guitarras, bajo y batería. Todos unidos en una canción con la que el público, chicos y chicas adolescentes en su mayoría, se identificaban y cantaban, uniéndose a Simple Plan, con la esperanza de que alguien les escuchara y entendiera.

Sin embargo, el concierto no fue extraordinario únicamente por las canciones interpretadas, en las que la banda demostró su capacidad y soltura. También destacó el comportamiento de los miembros del grupo entre canción y canción. Nada más empezar el concierto Pierre se lanzó a los brazos del público, para deleite de las chicas que se encontraban cerca. También lo hizo David Desrosiers, bajista de Simple Plan, el cual por poco tuvo que ser rescatado por los vigilantes de seguridad. Cuando consiguió salir de entre los brazos del público dijo: “Me han tocado en todas las partes de mi cuerpo” y, además… había perdido una zapatilla por el camino. El público también vitoreó al batería de la banda, Chuck Corneau, cuando apareció vistiendo una camiseta del Barça con el nombre de Messi. Además, todos los miembros del grupo agradecieron al público los cientos de pancartas de “Simple Plan saved my life” y les pidieron que las alzaran en alto para hacerse una foto con ellas de fondo.

No obstante, aunque la mayoría de de los asistentes disfrutaron del espectáculo, hubo unos pocos incidentes durante la actuación. Los empujones del público prácticamente no cesaron en todo el rato y algunas de las chicas más pequeñas tuvieron que salirse de las primeras filas, incapaces de resistir más tiempo entre la marabunta de un público emocionado pero demasiado agresivo. Además, no solo se perdió la zapatilla de David (que, por cierto, reapareció poco después en manos de una fan que se la devolvió al bajista). Antes de empezar el concierto Pierre pidió que le devolvieran un aparato que había perdido y, como éste no aparecía, tuvo que prometer que llevaría al backstage a quien lo encontrara. En unos segundos tuvo el aparato de nuevo en sus manos. Si el fan que lo devolvió fue o no fue llevado al backstage no lo sabemos.

Os voy a dejar con unos videos caseros hechos por una amiga durante el concierto. La calidad no es muy buena pero se puede ver perfectamente a los miembros de Simple Plan, no sólo cantando y tocando canciones, sino también acercándose y hablando con el público, moviéndose y saltando por todo el escenario. En definitiva, unos videos que demuestran que el grupo canadiense dio lo mejor de sí mismo durante las dos horas de concierto.









sábado, 29 de octubre de 2011

Rueda sin fin

Esta semana tuvo lugar en Cádiz el X Congreso de la Abogacía Española, una serie de jornadas y reuniones donde abogados, acompañados de políticos y periodistas, debaten sobre diversos aspectos de su profesión. Estos congresos se vienen celebrando desde hace años pero nunca uno había llamado tanto la atención como el de este año: Cádiz, 2011.

La polémica estaba servida tras las declaraciones el jueves de Gregorio Peces-Barba, uno de los padres de la actual Constitución y ex presidente del Congreso de Diputados. El señor Peces-Barba tuvo la desafortunada idea de preguntar irónicamente qué hubiera pasado si en los levantamientos de 1640 se hubiera decidido conceder la independencia a Cataluña en lugar de a Portugal. En palabras suyas, "quizá nos hubiera ido mejor con los portugueses". Supongo que el padre de la Constitución no se daría cuenta de las reacciones que causaba en sus compañeros porque continuó con la broma: "hubiera habido un problema gordísimo, porque nos perderíamos los encuentros entre el Real Madrid y el Barcelona". Y para acabar, tras recordar todas las veces que Barcelona fue bombardeada para evitar el triunfo de los independentistas mencionó que no creía que en la situación actual fuera necesario llegar hasta ese punto.

Gregorio Peces-Barba

A continuación, Peces-Barba ha pedido disculpas recordando que solo se trataba de una broma sin intención de ofensa, pero el daño ya estaba hecho y las reacciones de los principales dirigentes políticos no se han hecho esperar. Seguro que a estas alturas todos conocéis la respuesta de Joan Tardà, el polémico diputado de Esquerra Republicana de Catalunya, quien no tardó en tildar a Peces-Barba de "enorme hijo de puta".

Joan Tardà

¿Qué ha conseguido con esto? Simplemente que la ofensa, grave en mi opinión, de Peces-Barba se disimulara por una falta aún mayor. Hay que tener en cuenta que tanto Peces-Barba como Tardà aparecen en público representándonos a todos nosotros, a nuestra sociedad. Así pues, que menos que cuidar lo qué dicen y también cómo lo dicen, pues si ellos ya no se preocupan de hablarse con educación y respeto, ¿qué podemos esperar del resto de ciudadanos?

Por otro lado, me gustaría comentar la respuesta dada por otro político, no tan llamativa como la de Joan Tardà pero tal vez más importante. Me refiero al comentario del diputado de Solidaritat Catalana per la Independència, Alfons López Tena, quien publicó en la red social Twitter: "a los catalanes nos hubiera ido mejor si hubiésemos quemado Madrid cuando lo conquistamos, en el año 1710".

Alfons López Tena

Yo esto lo interpreto como una rueda de odios y venganzas que de continuar así nunca tendría fin. Por lo menos esta vez solo se trata de palabras que con suerte acabarán olvidándose y no llegarán a más. Pero, ¿qué hubiera pasado si los catalanes hubieran quemado Madrid, los madrileños Cataluña y así sucesivamente? Al margen de las ideas políticas de cada uno, me parece indispensable, como decía antes, respetar al contrario. Episodios como la broma de Peces-Barba y el de Tardà con su "enorme hijo de puta" son simplemente lamentables.